Pablo y Eugenia nos cuentan su experiencia durante la visita exploratoria

May 5, 2015

Escribimos este post para compartir con ustedes nuestra visita exploratoria. Hace un tiempo nos tocó estar leyendo con atención, avidez y mucha ilusión los post de otros argentinos que habían completado su visita y ahora lo primero que queremos decirles a los que están en donde nosotros estuvimos es que el sueño es posible.

Antes que nada queremos agradecer a la AMA, a todos y cada uno de ustedes y a toda la comunidad argentina en Winnipeg. Encontramos un grupo de argentinos maravillosos que nos guiaron, acompañaron, recibieron y contuvieron con una generosidad que no tenemos palabras para describir.

Cuando completamos los papeles que nos solicitó la AMA y recibimos la invitación para la visita exploratoria, teníamos un mes para preparar nuestro viaje. Además de las cosas que hay que preparar para cualquier viaje al exterior, la visita exploratoria requiere la concertación de entrevistas. Respecto a esto, lo primero que podría decirles es que traten de escribir con la mayor anticipación posible, en cuanto sepan del viaje, ya que los tiempos de respuesta son un poco más relajados de lo que estamos acostumbrados en Argentina. “Googleen” su ocupación y comiencen a escribir mails. Aclaren que se trata de una “entrevista informativa” para investigar sobre las condiciones del mercado laboral, ya que al no tener la residencia permanente, algunas empresas pueden no concederles las entrevistas porque no los pueden tomar, pero si es a título informativo, no debería haber problemas. Después, el nivel de respuesta que reciban dependerá de su campo laboral. En mi caso, Sistemas, recibí pocas respuestas de empresas canadienses. En el caso de mi mujer, Traducción, recibió algunas más. Pero de todas maneras, lo importante es que escriban porque pueden imprimir esos mails que enviaron y mostrárselos a la oficial de inmigraciones, aunque no le hayan respondido. También pueden escribir en Winnifriends y muchos argentinos del otro lado los van a ayudar con los contactos.

Llegamos a Winnipeg el 3 de Abril de 2015, la ciudad estaba medio vacía por los feriados de Pascua, pero aun así, gente de la comisión de inmigración de la AMA nos habían ido a buscar al aeropuerto para llevarnos al hotel. Nosotros nos hospedamos en el Humphrey Inn, que está en 260 Main Street, es una buena ubicación con buen acceso a los medios de transporte, si no alquilaron auto, y tiene estacionamiento, si lo hicieron. A nosotros nos fue muy útil el servicio de oficina sin cargo que tenía, a la hora de imprimir la documentación para entregarle a la oficial de migraciones.

El primer día hizo una sensación térmica de -15°C, llegamos cuando está empezando la primavera. Lo primero que hay que tener presente es que la visita exploratoria no son vacaciones. Necesitan organizarse y ser ordenados para aprovechar bien el tiempo y hacer todo lo necesario para demostrar que les interesa establecerse allí. Si visitan la ciudad, se interesan en conocerla con la visión de establecerse ahí y realizan sus entrevistas informativas, van a tener éxito. Nosotros tratamos de dejarnos las mañanas para las entrevistas informativas, las tardes para recorrer la ciudad y las noches para juntarnos con la comunidad argentina. Esto fue en teoría, porque después la agenda se empieza a llenar y al final, terminamos dividiéndonos con mi mujer las reuniones, porque si no, no llegábamos.

Nosotros decidimos armar dos carpetas, una con las entrevistas relacionadas con nuestra inserción en el mercado laboral, y otra con el aspecto recreativo y de establecimiento en Winnipeg. En la carpeta laboral pusimos los mails que habíamos escrito desde Buenos Aires, si nos había contestado y otorgado la entrevista, además le agregamos la tarjeta personal de la persona que nos entrevistó- estas tarjetas son muy importantes, porque son la prueba de que hicieron un contacto-, buscamos avisos en la edición del sábado del Winnipeg Free Press y también hicimos búsquedas on-line para demostrar que requerimientos de trabajo en nuestro área, hasta le sacamos fotos a avisos callejeros que vimos por ahí. Si no hay muchas respuestas a los mails, también pueden pasar por la empresa directamente y pedir hablar con alguien de Recursos Humanos, sea quien sea que los atienda (y alguien siempre los va a atender aunque sea para decirles que no les pueden dar una entrevista) pídanle la tarjeta personal, porque todas les sirven.

Un aspecto que creemos que es importante, y que nosotros habíamos completado de casualidad, es el tema del voluntariado. Mi esposa colabora en Argentina con un refugio de animales y es muy “bichera”, así que había averiguado lugares similares en Winnipeg y solicitado una entrevista. Quizás no les interese el tema de los animales, pero si creen que les gustaría hacer trabajo voluntario, consulten esta página: http://www.volunteermanitoba.ca/, pidan una entrevista y allí averigüen los horarios, la cantidad de horas requeridas por semana, los pormenores del servicio voluntario y soliciten una tarjeta a quien los atienda. En Canadá está muy bien visto hacer trabajo voluntario y les puede ayudar a la hora de conseguir referencias laborales, ya que su jefe en el voluntariado puede hablar sobre su desempeño cuando les pidan referencias para un trabajo rentado.

En la carpeta de recreación y establecimiento, nosotros pusimos todas las entradas de los lugares a los que fuimos (museos, zoológico, cine, etc.); también juntamos folletos de todos los lugares a los que fuimos, aunque no tuvieran entrada. Juntamos revistitas de los supermercados como IKEA, Costco y también de inmobiliarias para demostrar que habíamos averiguado precios de muebles, electrodomésticos, comestibles y viviendas. Visitamos todos los barrios que pudimos para saber en cuál nos gustaría vivir. Averiguamos las condiciones para la compra y alquiler de viviendas. Todo esto nos fue útil para comentarle a la agente de inmigraciones y que ella se diera cuenta de que nosotros estábamos pensando un plan de proyección a futuro, primero alquilar, por cuánto tiempo, dónde; después comprar una casa, qué hacía falta, cuánto salía, si había hipotecas, etc.

Otro lugar para visitar son los centros de asistencia al inmigrante como Manitoba Start, Inmigration Centre, etc. Allí dan cursos para los “newcomers” desde idiomas, hasta pago de impuestos, modo de vida, confección de curriculums, etc. El Inmigration Centre tiene un departamento de empleo que ayuda a los recién llegados a conseguir trabajo.

A lo largo de la visita fuimos armando un cronograma detallado de nuestras actividades día por día (entrevistas, visitas, reuniones, lugares, personas, todo) y también armamos una agenda con los contactos que hicimos, ya fueran laborales o personales (nombre y mail) nos hubieran dado o no tarjeta– muchas veces pasa que se reúnen con gente que puede no tener una tarjeta encima, pero si ponen su mail le dan la opción a la oficial de migraciones para que pueda consultar si así lo quiere-.

La entrevista: la noche anterior no dormimos. Estando a dos cuadras del lugar, llegamos media hora antes porque ya no aguantábamos estar en el hotel de los nervios. Ahora que la pasamos podemos decirles que la oficial está para ayudarlos, que si hacen todo, les va a ir bien; que en Manitoba necesitan gente, que los quieren ayudar a que se establezcan exitosamente y se queden; pero nada de lo que les podamos decir les va a ahorrar los nervios cuando llegue ese momento. A nosotros nos habían dicho todo eso y más, pero nada nos evitó el nudo en la garganta, los nervios, la emoción, las lágrimas. Nosotros nos habíamos involucrado mucho con el proyecto. Mi esposa había recorrido virtualmente Winnipeg muchas veces y cuando llegó fue amor a primera vista, yo tardé unos días en enamorarme de Winnipeg,- a pesar de que todos nos decían que la ciudad no estaba muy linda porque todavía no habían florecido los árboles ni brotado el pasto después del deshielo- me enamoré de la amabilidad de su gente, de lo tolerantes que son todos, de lo fácil que es viajar, de lo puntual que es el colectivo, de la amplitud de las calles, etc. Si llegado el momento, a ustedes también los consumen los nervios, como a nosotros a pesar de todo lo que les digan, piensen que ese miedo es también lo que le está dando la medida, el valor al sueño de ir a vivir a Winnipeg, y que la agente de inmigraciones también puede ver en eso una medida de la relación que establecieron con el lugar.

Después de la entrevista salimos caminando como en el aire y sin darnos mucha cuenta de lo que acababa de pasar, creo que todavía no lo terminamos de hacerlo del todo.  Al día siguiente dejamos Winnipeg y mientras el avión despegaba, ya no veíamos la hora de volver, ya extrañábamos a toda la gente maravillosa que conocimos, que nos invitaron a sus casas, que nos dedicaron su tiempo y que compartieron con nosotros este paso tan importante en nuestras vidas.

Nuestra vuelta a la Argentina estuvo retrasada por las cenizas del volcán Calbuco y cuando llegamos tuvimos que bajar rápido a la realidad de nuestros trabajos atrasados y la vorágine cotidiana. Pero ahora vemos a Buenos Aires con otros ojos, como relativizando un poco todo y sabiendo que nuestro norte está en Winnipeg, con la gente de AMA, que todas esas voces cordiales que nos aconsejaban por mail o por teléfono antes de salir, ahora tienen un rostro amigo, que conocemos a cada uno de ellos y que la gratitud que sentimos es aún mayor, que queremos volver y ser uno más de ellos ayudando y conteniendo a otros. Ellos nos enseñaron que así se alimenta ese puente que une Winnipeg con Argentina que la AMA construyó y que cada uno de sus miembros consolida día a día.

Espero que lo que escribimos les sirva, como a nosotros nos sirvió alguna vez lo que leímos para aprender y alimentar un sueño.


Pablo Demidoff y Eugenia Perez


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